Domingo 11 de enero
… ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná ( v. 6 lbla
| La escritura de hoy: Números 11:1-2, 4-11 | Karen Huang escribe: |
El anciano pasó mucho tiempo observando mochilas infantiles en la tienda. Me dijo: «Es el cumpleaños de mi nieta. Espero que le guste mi regalo». Sostenía emocionado una mochila rosa con el diseño de un personaje de dibujos animados.
Más tarde, en un restaurante, lo vi junto a una niña y sus padres. Cuando ella abrió el regalo, exclamó: «¡No me gusta este personaje! ¡Y odio el rosa!». Sus padres la hicieron disculparse, pero ella siguió quejándose. Se me rompió el corazón por su abuelo.
Me recordó cómo reacciono a veces ante los regalos de Dios. Me quejo porque quiero algo diferente, sin ver el milagro delante de mí: que Dios mismo, en su amor, me ha dado algo a mí. Los israelitas se comportaron igual. Dios había cumplido su promesa: «os haré llover pan del cielo» (Éxodo 16:4). Su provisión en el desierto estaba garantizada: «cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él» (Números 11:9). Pero, en lugar de agradecer, se quejaron: «Nada hay para nuestros ojos excepto este maná» (v. 6 lbla). En lugar de pedirle humildemente otro alimento, se quejaron de su regalo.
Todavía recuerdo la mirada triste en los ojos de aquel abuelo. Me hizo pensar en cómo debe sentirse nuestro Padre celestial cuando nos quejamos. Seamos agradecidos por los regalos que nos da.
Reflexiona y ora
¿De qué bendicioneste has quejado? ¿Cómo puedesdar gracias a Dios por ellas?
Padre, perdón por quejarme.
Lunes 12 de enero
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos ( v. 8
| La escritura de hoy: Salmo 32:1-5, 9-11 | Matt Lucas escribe: |
Javier y Pedro trabajaron juntos durante una década, colocando revestimientos en casas. Eran buenos amigos, pero ninguno hablaba mucho. Mientras trabajaban, apenas pronunciaban palabra. Pero se conocían tan bien que eso rara vez era un problema. Podían comunicarse con un simple asentimiento de cabeza o una mirada. Pequeños gestos decían una enormidad.
El Salmo 32:8 evoca este nivel de familiaridad entre Dios y el salmista: «sobre ti fijaré mis ojos». Dios no mira desde lejos, sino que es un Padre amoroso que trabaja en asociación con su hijo. Aunque el salmo comienza con una confesión de pecado (vv. 1-5), el énfasis no está en el castigo, sino en la redirección amorosa de Dios al enseñarle a su hijo el camino correcto (vv. 6-7).
La otra opción es ser como el caballo o el mulo, «que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti» (v. 9). La imagen representa rebelarse o ignorar el camino de Dios. Como creyentes en Jesús, debemos desarrollar una profunda intimidad con Dios para estar en sintonía con sus gestos delicados. Una manera de hacerlo es leyendo las Escrituras. Esto nos ayuda a que «andemos guiados por el Espíritu» (Gálatas 5:25 NVI) para amar lo que Dios ama. Entonces, podremos alegrarnos en el Señor y gozarnos (Salmo 32:11).
Reflexiona y ora
¿De qué maneras tu vida espiritualse haya vuelto un mero ritual? ¿Cómo desarrollasintimidad con Dios al leer las Escrituras?
Padre, graciaspor conocerme íntimamente.
Martes 13 de enero
… No te dejaré, si no me bendices ( v. 26
| La escritura de hoy: Génesis 32:22-28 | Patricia Raybon escribe: |
En el campeonato escolar de lucha libre, niños de tan solo ocho años se enfrentaban utilizando hábiles técnicas para derribar a sus oponentes y ganar. La lucha, un deporte antiguo, exige una combinación de derribos, escapes, inmovilizaciones y otras maniobras. Una pequeña niña de tercer grado —favorita del público— era más rápida que el resto, y usaba movimientos veloces que engañaban a sus rivales hasta derrotarlos.
Jacob también utilizó estrategias astutas en una lucha contra su hermano gemelo Esaú, para obtener su primogenitura y la bendición de su padre (Génesis 25:33; 27:27-40). Pero al robar la bendición, tuvo que huir de la casa de su padre, depender de su astuto suegro y vivir temiendo la ira de su hermano.
Luego, se encontró solo, luchando toda la noche con un hombre que era Dios mismo, el cual le dijo: «Déjame porque raya el alba» (32:26). Pero Jacob respondió: «No te dejaré, si no me bendices» (v. 26). Por fin, Jacob buscaba una bendición propia, tomándose de Dios hasta que se le cambió el nombre para reflejar su corazón transformado.
Para obtener esa rica bendición de Dios, no necesitó estrategias engañosas; solo perseverancia. Jacob estaba aprendiendo a vivir en relación con Dios. Es una toma sincera y firme; un movimiento que Dios recompensa.
Reflexiona y ora
¿Qué significa para titomarte firmemente de Dios?¿Cómo te ha bendecido la perseverancia espiritual?
Padre, hazmeespiritualmente perseverante.
Miércoles 14 de enero
… Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar… ( vv. 3-4
| La escritura de hoy: 2 Corintios 1:3-11 | Alyson Kieda escribe: |
Estaba ansiosa. Mi esposo y yo acabábamos de regresar del supermercado. Mientras descargábamos las compras, busqué frenéticamente la bolsa de rosquillas… pero no la encontré. Revisé el recibo. Nada. Frustrada, exclamé: «¡Lo único que quería de la tienda era una rosquilla!». Minutos después, mi esposo me entregó una bolsa de rosquillas. Enfrentando la nieve, había vuelto a salir para comprarlas. Lo abracé y, un poco avergonzada, dije: «¡Me alegra que no tuvieras un accidente solo por satisfacer mi antojo!».
No suelo alterarme tanto por una rosquilla, pero tras una semana emocionalmente agotadora, busqué consuelo en un dulce… pero experimenté una alegría mucho más profunda con el amor y la compasión de mi esposo.
El consuelo que podemos obtener al satisfacer un antojo es siempre efímero. Como compartió el apóstol Pablo con los corintios, el consuelo verdadero proviene del «Dios de toda consolación» (2 Corintios 1:3).
Pablo comprendía las luchas y necesidades de sus lectores. Como ellos, enfrentaba pruebas diarias, incluso la persecución por su fe. Y porque Dios lo había consolado, él podía consolarlos (v. 4).
Cuando estamos dolidos, podemos acudir a Jesús, quien rebosa de compasión y consuelo (v. 5). Allí encontramos alivio. Y cuando hemos experimentado su consuelo, podemos darlo a otros.
Reflexiona y ora
¿Cuándo y cómo te ha consolado Dios?¿Cómo podrías consolar a otrosque atraviesan una prueba similar?
Dios, ayúdamea consolar a otros.
Jueves 15 de enero
… más son los que están con nosotros que los que están con ellos ( v. 16
| La escritura de hoy: 2 Reyes 6:9-10, 13-17 | James Banks escribe: |
El rostro siempre estuvo allí, pero nadie lo sabía. Cuando Sir Joshua Reynolds pintó La muerte del cardenal Beaufort, incluyó el rostro de un demonio en la oscuridad detrás del hombre moribundo. Reynolds representó exactamente una escena de una obra de Shakespeare, pero algunos no apreciaron su literalidad. Después de su muerte, el rostro fue cubierto con pintura y olvidado. Una reciente tarea de conservación de arte lo descubrió bajo capas de pintura y barniz.
La Biblia habla de una realidad espiritual que el ojo no puede ver, donde Dios reina supremo. Cuando un «poderoso ejército» enemigo rodeó a Eliseo, su sirviente sintió miedo y preguntó: «¿Qué haremos?». Él respondió: «más son los que están con nosotros que los que están con ellos». Y luego oró: «Te ruego, oh Señor, que abras sus ojos para que vea». De repente, el sirviente «miró; y […] el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo» (2 Reyes 6:14-17).
Los caballos y los carros representan seres angelicales enviados para proteger a Eliseo. Este pasaje de la Escritura resalta la alentadora verdad de que, en un mundo donde arrecia la guerra espiritual, Dios sigue velando por nosotros. Qué bueno es saber que nada «nos podrá separar» de su amor (Romanos 8:39).
Reflexiona y ora
¿Cómo cuida Dios de ti?¿De qué manera le agradecerás?
Padre, te alabo porquenada puede separarme de tu amor.
Viernes 16 de enero
Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanches mi corazón ( v. 32
| La escritura de hoy: Salmo 119:30-41 | Monica La Rose escribe: |
En sus Confesiones, Agustín luchó con la idea de cómo era posible que Dios se relacionara con él. ¿Cómo podía el que creó el universo entrar en algo tan pequeño y pecador como su corazón? Pero le rogó a Dios que lo hiciera posible: «La casa de mi alma es estrecha. Ensánchala para que puedas entrar. ¡Está en ruinas! ¡Repárala! Contiene cosas que ofenderían tus ojos. Lo confieso y lo sé. Pero ¿quién la limpiará, o a quién clamaré sino a ti?».
Hoy conocemos a Agustín como San Agustín, un venerado filósofo y teólogo. Pero él simplemente se veía a sí mismo como alguien transformado por su asombro respecto a un Dios que quería conocerlo.
En el Salmo 119, el salmista también se asombra de la revelación de Dios, especialmente a través de las Escrituras (v. 18). «Tú ensancharás mi corazón» (v. 32 LBLA), celebra. Es solo porque Dios, en su gracia, está dispuesto a ampliar nuestros corazones que podemos caminar con alegría en el sendero que Él nos muestra (v. 45). El Señor nos aparta de lo corrupto (vv. 36-37) y nos guía «por la senda de [sus] mandamientos», donde encontramos su «voluntad» (v. 35).
Somos pequeños, y nuestros corazones son volubles, pero cuando los dirigimos hacia Dios (vv. 34, 36), Él nos guía por senderos de gozo y verdadera libertad.
Reflexiona y ora
¿Cómo ha «ensanchado» Dios tu corazón?¿En qué área necesitarías pedirleque te haga crecer?
Dios, ensancha mi corazónhoy y todos los días.
Sábado 17 de enero
… el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí ( Mateo 10:38
| La escritura de hoy: Juan 13:36-38; 21:18-19 | Arthur Jackson escribe: |
En el año 155 d.C., un padre de la iglesia primitiva, Policarpo, fue amenazado con morir en la hoguera por su fe en Cristo. Él respondió: «Durante ochenta y seis años he sido su siervo, y no me ha hecho ningún mal. ¿Cómo puedo ahora blasfemar contra mi Rey que me salvó?». Su respuesta puede ser una inspiración cuando enfrentamos pruebas extremas por nuestra fe en Jesús, nuestro Rey.
Horas antes de la muerte de Cristo, Pedro declaró con valentía su lealtad: «Mi vida pondré por ti» (Juan 13:37). Jesús, que conocía a Pedro mejor de lo que él mismo se conocía, respondió: «De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces» (v. 38). Sin embargo, después de la resurrección de Jesús, el mismo que lo había negado comenzó a servirlo con valentía, y finalmente lo glorificó con su propia muerte (ver 21:16-19).
¿Eres un Policarpo o un Pedro? Si somos sinceros, la mayoría somos más como Pedro, con «falta de coraje»: no hablamos o actuamos como creyentes en Jesús. Tales ocasiones, ya sea en un aula o en el trabajo, no deben definirnos. Cuando fallamos, debemos levantarnos en oración y acudir a Jesús, quien murió y vive por nosotros. Él nos ayudará a ser fieles y vivir con valentía por su causa día tras día en los lugares difíciles.
Reflexiona y ora
¿Cuándo necesitas una dosis extra de valentíapara mantenerte firme por Jesús?¿Qué te resulta útil al testificar de Él?
Padre, dame tu fuerzapara vivir valientemente como tu hijo.
Domingo 18 de enero
… Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos ( v. 9
| La escritura de hoy: Nehemías 6:1-9 | Tom Felten escribe: |
Impulsado por poderosos vientos, el incendio arrasó durante días. El historiador Tácito describe una escena llena de gritos y ciudadanos huyendo. Casi dos tercios de Roma fueron destruidos. El emperador Nerón acusó falsamente a los creyentes en Jesús de haber iniciado el fuego. Los odiaba y los escogió como chivos expiatorios de la catástrofe, la cual, se rumoreaba, había sido ordenada por él.
Nehemías también enfrentó el calor abrasador de acusaciones falsas. Tras ser siervo del rey de Persia, se le permitió volver a Jerusalén con otros israelitas para reparar sus muros (Nehemías 2:1-10). Pero cuando fueron reconstruidos, los enemigos acusaron a los judíos de tener «planes de rebelarse», y a Nehemías, de querer «ser su rey» (6:6 NVI). ¿Cómo respondieron? Proclamando y demostrando su inocencia (v. 8), manteniéndose firmes en el poder de Dios (v. 11) y orando con fervor a Él (v. 14). Las naciones enemigas terminaron «atemorizadas y humilladas» al reconocer que «ese trabajo se había hecho con la ayuda de […] Dios» (v. 16 nvi).
A veces, nos acusarán falsamente. Pero Dios nos dará la fortaleza para perdonar a nuestros acusadores y mantener «una conducta tan ejemplar que, aunque [nos] acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras […] y glorifiquen a Dios» (1 Pedro 2:12).
Reflexiona y ora
¿Por qué los creyentes en Jesússon a veces acusados falsamente? ¿Cómopuedes vivir una fe valiente?
Dios, ayúdamecuando me acusen.